Hace unos minutos estuve de nuevo con mi sobrino Alejandro que ya tiene poco más de un mes. En esta foto se le puede ver pensativo -más bien dormido diría yo- después de intentar mostrarle las entradas de conciertos para que vaya cogiendo las costumbres de su tío. Quien sabe, a lo mejor con un poco de suerte le acaba gustando el rock y el heavy metal.